
Porque prometí que alguna vez la volvería a usar. No me pierdan la fe.

Porque prometí que alguna vez la volvería a usar. No me pierdan la fe.

Por semanas te robaste cubiertos del comedor de tu oficina, porque creías que yo no tenía suficientes en mi casa para cuando comíamos ahí.
Gracias a ti, ya tengo muchos… pero de nada sirven si como solo, ¿verdad?

Supe que eras un cursi cuando me diste esta llave y dijiste que era de tu corazón.
Considero de muy mal gusto que ahora quieras que te la regrese porque necesitas cerrar con llave el cajón de tu librero.
Todos guardamos algún souvenir de otros tiempos que nos resistimos a tirar.
Es momento de recuperarlos y dejarlos ir… para crear nuevos recuerdos.
Comparte el tuyo y supéralo. Fue bueno (o malo) mientras duró.
Envía tu foto y lo que significó para ti a ohsiloguarde@gmail.com.
Se publicará anónimamente.

Un chocolate del aeropuerto fue suficiente souvenir de tu viaje para mi.
(ya me lo comí, pero guardé la envoltura)

Nadie está más feliz que yo de que te hayas casado, pero una parte de mí quisiera que siguiéramos viviendo juntas, tomando té con Bailey’s en vez de leche.

Ahora sé que el que los dos veamos The Office, pidamos la misma hamburguesa o tengamos el mismo ringtone no nos hace almas gemelas.

Tú creías que nadie se podía divertir en una tienda de muebles… y luego fuimos a IKEA a recrear la escena de “500 Days of Summer”.
Todavía tengo esos bombones sabor café expresso que me compraste. Por las noches los huelo y te recuerdo muy tristemente.

No me dijiste que era “válido hasta agotar existencias”.
Enviaría una foto de la taza que me trajiste de San Miguel, pero la rompí cuando me enteré que te casabas.

Daría lo que fuera por volver a encontrarme esos algodoncitos con tu maquillaje que tanto me cagaba ver en mi lavabo.

Ya deja de buscar tus audífonos rojos.
Nunca los vas a encontrar.

Dijiste que te llevarías tu mostaza la próxima vez que vinieras a cenar.
Caducó en diciembre del 2009, ¿te espero otro año más o ya la puedo tirar?

Era una tontería, pero también era el primer premio que alguien me daba.
Para mi sí era importante.